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Vivir para contarla

"La vida no es la que uno vivió, sino la que uno recuerda y cómo la recuerda para contarla"


A realidade da Colômbia desconhecida do Mundo, a odisseia de um jovem de uma família pobre onde a dignidade é uma presença quase palpável. A miséria e a beleza, a nostalgia e o realismo mágico. A importância dos valores humanos. Uma obra é o seu autor também.

"Vivir para contarla", Gabriel García Márquez, Random House

Memorias de mis putas tristes




Gabriel García Márquez
Memoria de Mis Putas Tristes
Barcelona, Ed. Mondadori - 2004


El año de mis noventa años quise regalarme una noche de amor loco con una adolescente virgen. Me acordé de Rosa Cabarcas, la dueña de una casa clandestina que solía avisar a sus buenos clientes cuando tenía una novedad disponible. Nunca sucumbí a ésa ni a ninguna de sus muchas tentaciones obscenas, pero ella no creía en la pureza de mis principios. También la moral es un asunto de tiempo, decía, con una sonrisa maligna, ya lo verás. Era algo menor que yo, y no sabía de ella desde hacía tantos años que bien podía haber muerto. Pero al primer timbrazo reconocí la voz en el teléfono, y le disparé sin preámbulos:

-Hoy sí.


(...)

Salí a la calle radiante y por primera vez me reconocí a mí mismo en el horizonte remoto de mi primer siglo. Mi casa, callada y en orden a las seis y cuarto, empezaba a gozar los colores de una aurora feliz. Damiana cantaba a toda voz en la cocina, y el gato redivivo enroscó la cola en mis tobillos y siguió caminando conmigo hasta mi mesa de escribir. Estaba ordenando mis papeles marchitos, el tintero, la pluma de ganso, cuando el sol estalló entre los almendros del parque y el buque fluvial del correo, retrasado una semana por la sequía, entró bramando en el canal del puerto. Era por fin la vida real, con mi corazón a salvo, y condenado a morir de buen amor en la agonía feliz de cualquier día después de mis cien años.

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